¿Cuáles son algunos de los trastornos
de sueño más comunes?
Insomnio:
La mitad de los estadounidenses afirman tener dificultades
para dormir; aunque para la mayoría de las personas
que sufren de insomnio, no se trata de un problema físico.
La mayoría de los casos de insomnio se consideran
transitorios o a corto plazo. El insomnio transitorio
es resultado del estrés, demasiada agitación
o factores del medio ambiente, pero sólo dura
unas cuantas noches. Por otro lado, el insomnio a corto
plazo dura de dos a tres semanas y usualmente es resultado
de periodos largos de estrés o de ciertos trastornos
médicos o psiquiátricos. El insomnio crónico
dura más de un mes y es resultado de problemas
médicos, de comportamiento o psíquicos.
Narcolepsia:
La Narcolepsia afecta a 1 de cada 2,000 personas. Este
trastorno aparece cuando la parte del cerebro encargada
de regular los periodos en los que dormimos y los periodos
en los que estamos despiertos deja de funcionar correctamente,
originando periodos inesperados de sueño REM.
Estos “ataques de sueño” aparecen
en cualquier momento y pueden durar desde sólo
unos segundos hasta 30 minutos. Los tratamientos actuales
incluyen estimulantes y anti-depresivos. Las personas
con Narcolepsia, generalmente comienzan a presentar
síntomas entre la pubertad y los 25 años.
Existen cuatro síntomas clásicos, pero
sólo 25% de la gente con este trastorno presenta
los cuatro a la vez.
1) Excesiva somnolencia durante el día con ataques
de sueño.
2) Alucinaciones hipnagógicas: alucinaciones
auditivas, visuales y táctiles que ocurren en
un estado intermedio entre estar despierto y dormido.
3) Atonía: parálisis que ocurre en un
estado intermedio entre estar despierto y dormido.
4) Cataplexia: pérdida abrupta de la fuerza y
la tonicidad muscular, producida por emociones tales
como alegría, miedo, ira o sorpresa.
Síndrome de Piernas Inquietas
El síndrome de piernas inquietas es también
conocido como el síndrome de Ekbon, piernas nerviosas,
piernas revoltosas, anxietas tibialis, acromelagia hereditaria
y de varias otras formas. Las piernas inquietas pueden
inducir trastornos del sueño tales como el insomnio,
y es muy común entre personas de toda edad. Existe
también una relación entre el síndrome
de las piernas inquietas y la ansiedad.
Adicionalmente, hay patrones presente en las personas
que sufren de este síndrome; entre ellos podemos
mencionar una palidez general, sensaciones de calor
o frío, indigestión, hinchazón,
estrés, estupor, etc., los cuales contribuyen
a la aparición de trastornos del sueño
y del insomnio.
Parasomnias
Una parasomnia es un acto físico disruptivo que
ocurre mientras se duerme. Las personas que hablan o
caminan dormidos (sonambulismo o somniloquia) o que
dan golpes sueltos mientras duermen, tienen parasomnias.
Estos actos físicos pueden despertarnos parcial
o completamente, o incluso provocar un estado de transición
en el sueño. Tanto el caminar dormido como los
temores nocturnos están considerados como “inmadurez
del sistema nervioso central” en niños,
especialmente entre los 4 y los 12 años de edad,
los cuales van despareciendo a medida que crecen; mientras
que en el caso de los adultos, parecen ser más
un indicador de psicopatologías. El recuerdo
de dichos eventos es generalmente pobre o nulo, y un
típico episodio dura alrededor de 6 minutos,
pudiendo variar en su duración desde unos cuantos
segundos hasta 30 minutos. Existen factores que predisponen
esta situación, tales como algún componente
genético, la falta de sueño, horarios
irregulares de sueño, fiebre y ciertos medicamentos
incluyendo drogas para el corazón y sedantes.
Aunque usted o alguien que usted conoce puede padecer
de alguno de estos trastornos, se les considera poco
frecuentes. Los más comunes son hablar dormido,
los temores nocturnos, saltos y desorientación
o confusión al despertar. En muchos casos las
parasomnias se heredan.
ATM
La Articulación Temporomandibular (ATM), es aquella
articulación en la que la mandíbula inferior
se une al hueso temporal del cráneo, justo frente
al oído a cada lado de la cabeza. Un pequeño
disco de cartílago separa estos huesos, de forma
muy parecida a la articulación de la rodilla,
de manera que la mandíbula puede deslizarse fácilmente,
pues cada vez uno muerde, mueve la mandíbula.
Pero también la mueve cada vez que habla y cada
vez que pasa saliva (cada 3 minutos aproximadamente).
La mandíbula es, entonces, no sólo una
de las articulaciones más utilizadas, sino una
de las más complejas también. Para acomodar
tales fuerzas y prevenir un excesivo desgaste, el cartílago
entre la mandíbula y el cráneo generalmente
proporciona una superficie suave, sobre la cual la articulación
puede deslizarse libremente con una mínima fricción.
Es por ello que las fuerzas ejercidas al masticar pueden
distribuirse sobre una superficie mayor en la articulación
para minimizar el riesgo a que se produzca un daño.
Adicionalmente, varios músculos contribuyen a
abrir y cerrar la mandíbula y ayudan a la función
de la ATM. Síntomas: Dolor de oído
Músculos de la mandíbula adoloridos
Dolor de mejillas
Mandíbula crujiente
Mandíbula atascada
Dificultad para abrir la boca por completo
Frecuentes dolores de cabeza y cuello
Ya que los síntomas de la ATM a menudo resultan
en dolor de cabeza y cuello, los otorrinolaringólogos
están debidamente capacitados para diagnosticar
los problemas de la ATM. Un diagnóstico correcto
de la ATM comienza con un historial detallado y un examen
físico, incluyendo una cuidadosa evaluación
de la oclusión dental y del funcionamiento de
las articulaciones y los músculos de la mandíbula.
Si el doctor diagnosticara su caso con prontitud, probablemente
sólo necesite de estos simples remedios caseros:
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